26
Ayer por la tarde tendí las constelaciones que dejaste mojadas, al hacerlo, un poco de nostalgia llego a mi, como esos invitados inesperados, no gratos. Dejé que el cigarro se consumiera en mi mano, mientras también se invitaba la noche, recordé los bosques mentales que construimos; con su frío, con sus puertas entre árboles, con sus ventanas rotas en las ramas, con su menta, con su filo, con mis venas, con tus ojos profundos y brillantes… con tu sonrisa mientras yo me iba.
“Me dueles bien adentro, muy cerca de donde te conocí…”
“Podría haberte detenido, pero en realidad, ya te habías ido mucho tiempo atrás.”
“Estas ya no son horas para extrañar lo que pudimos haber sido…”
Papalotes
Nunca pensé que me encontraría en una nube, en esas tardes amarillas que acostumbro ver cielo. Jamás pensé que te dejaría ir como lo hice, como un papalote de colores que vuela hasta perderse en el horizonte. Realmente nunca estuve seguro de hacerlo, sólo tomé aire para soltar mi adiós…
Al fin que lo dije en abril
cuando tú me habías olvidado en febrero.
_____________________________________
Contribución para Intradiegético
“Y hasta que conozca a alguien que también vaya a destiempo,
será que hagamos un jazz de nuestras vidas.”
“La peor parte no es cuando despiertas, sino cuando te das cuenta que nunca estuviste dormido.”
*Olvidándote*
“Voy por un gran quizá…”
Anónimo
¡Ay Dolores!
Sabía que te había visto antes, aún no sé bien donde. Sólo recuerdo que te re-conocí, con tus tennis y tus ojos bien hondos, profundos; recuerdo nuestras miradas furtivas que se desnudaban por segundos. Eso lo recuerdo bien.
También recuerdo que fue inevitable que nos sucediéramos.
“Te iría a ver cada domingo y te iba a amar cada siempre…”